Anexo

Mmm… ese ultimo post no termino como esperaba. La idea era analizar, no ponerme sentimentaloide.

Hablaba sobre la forma en que, a veces, dependo de ciertas personas para ciertos aspectos / funciones de mi vida. Hay ciertas personas por las que cancelo cualquier cosa que tenga que hacer, o a quienes siempre trato de acompañar o estar con ellas. Son personas fundamentales, esas tres o cuatro anclas de realidad que mencionaba. Si no fuera por ellos, realmente viviría en mi bola de plástico de hámster, totalmente desconectado del mundo.

Hay momentos o circunstancias en las que pareciera que mi vida gira alrededor de alguien. No sabría decir hasta que punto he analizado o cuestionado esto con anterioridad, pero ahora, últimamente, se ha vuelto un tema mas importante y que me ocupa mas tiempo de proceso dentro del ayote.

Hablo de mis apegos, digamos que en un sentido mas filosóficamente budista, como una perturbación mental que debe ser evitada y eliminada. En este caso, lo que deseo manejar de mejor forma, es justamente esa dependencia que a veces aparece. La cosa va mas o menos así: hay veces que se me presentan oportunidades de realizar algo y, por alguna razón normalmente no lógica, se me ocurre que quisiera hacer eso con una persona en especial; por ejemplo: subir el volcán con Alex o Steph, correr una media maratón con Alex o Debbie, ir a una presentación de vinos con Karen, juntarme a refaccionar con Lucia, etc.

Obviamente, son cosas que podría hacer con cualquier otro, o incluso solo, no por fuerza con una persona especifica… pero hay veces en las que quiero hacer ESO con ESA persona. A veces, simplemente no logro disfrutar al 100% el estar con alguien por muy bien que me caiga, simplemente porque no es esa la persona con la que había planeado estar. Y en general, por eso es que salgo con una persona a la vez, no en grupos; no los mezclo, ya no los mezclo. Ya he hecho un par de veces eso de juntar gentes de diferentes aspectos o compartimientos de mi vida, y en general, es una mala practica. Así como el jefe de maquinas de un submarino no tiene nada que hacer en el compartimiento de torpedos de popa, no se me hace muy inteligente decirle a Lucia que me acompañe a un chupe con los compañeros de oficina de Alex.

Como recordaran, a veces tengo la sensación inversa, como cuando se me metió la idea de que Karen y Debbie se conocieran. Aun tengo eso en mente, pero no he logrado armar la situación adecuada. Nuevamente, ven como trato de planear y controlar los sucesos, encajarlos en ciertos parámetros que me den el control de la situación y me permitan manejar lo que pase dentro… cu-cu… ¿de que patología dicen que estamos hablando?.

Así que, en este caso, bueno, no caso, sino en este momento, me enfrento a otra consecuencia de mi manejo de relaciones. ¿Que pasa cuando quiero pasar tiempo con alguien y, dado que ese alguien tiene su propia vida, no logro coordinar nada?. Digamos algo así como ayer. A lo largo del día, las posibilidades se fueron eliminando hasta quedar una, la cual aproveche y disfrute… pero no era lo que tenia en mente en un principio.

Lo que quiero manejar mejor es justamente esa sensación de falta de alguien. Acá estoy en el campo puramente filosófico: ¿como le hago para que mi ego sepa manejar el hecho que a veces, por mas que yo quiera, que todos queramos, no podemos reunirnos con alguien a quien queremos? Partiendo de la base que toda esta realidad no es mas que un conjunto de ilusiones que nos separan de la verdadera existencia ¿como le hago para no sentir que alguien me hace falta, como entiendo que no “tengo” a alguien y que, obviamente, no puedo controlar su presencia en mi vida? Claro que una respuesta obvia y/o lógica es eliminar la vulnerabilidad, pero cuando los sentimientos están involucrados es básicamente imposible… sin contar que tampoco quiero vivir una vida mutilada de sentimientos.

Además, no se trata de eso. La solución final no es mutilar las propias energías o fuerzas de la vida, encerrándolas en una mazmorra. Todo lo contrario, la idea es saber disfrutarlas, aprovecharlas al máximo, pero no atarnos a ellas, justamente para que un elemento negativo como seria la falta-de algo, no nos entorpezca el disfrutar ese algo al tenerlo. Si cada vez que estoy con alguien, junto con el pensamiento y el sentimiento de la dicha de tenerlo a mi lado, pienso en el agujero que dejaría en mi vida al no estar… amarro los dos sentimientos, mi dicha se mancha, estoy preocupándome antes de tiempo por algo que de todas formas es inevitable.

Bueno, supongo que ya entendieron a donde voy o lo que quiero decir. Todo lo que se pueda manejar con la mente, modestia aparte, lo puedo manejar bien. Cuando los sentimientos se involucran es cuando the shit hits the fan.

En general, yo diría que he podido implementar esta filosofía en mi vida. Cada vez voy reduciendo mas y mas el poder que ciertos apegos tienen en mi vida. El problema es que conforme voy eliminando lo fácil, lo que va quedando es cada vez mas difícil… Como un juego, en el que hay miles de soldaditos simples de primera línea, un jefe por nivel y el jefe final del juego. Ahorita yo creería que estoy en los niveles finales del juego; puedo manejar relativamente bien a los soldaditos de este nivel, pero el jefe de nivel ya me cuesta… y se perfectamente que aun me falta bastante para el jefe del juego.

Así que, ya ven, esta era la intención original de mi post anterior… pero me desvié por la emoción que floreció en el momento… visto retrospectivamente, habrá sido uno de esos bloqueos que, sutilmente, me llevo a otro lado, utilizando la emoción del momento para separarme de la ruta analítica que llevaba.

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